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Oportunidades al estudiar una carrera a distancia (parte 2)


Oportunidades al estudiar una carrera a distancia (parte 2)

Oportunidades al estudiar una carrera a distancia (parte 2)

Cómo aprovechar al máximo el tiempo de estudio

Estudiar una carrera a distancia o en régimen semipresencial no tiene por qué ser más complicado que cuando se asiste todos los días lectivos a clase. No obstante, sí es cierto que hay personas que suelen abandonar este tipo de programas formativos al poco tiempo de empezar.

“Mucha gente se apunta y cuando se dan cuenta de que hay un nivel de exigencia caen y abandonan. En la UOC se producen abandonos en el primer semestre por este motivo -entre un 20 y 30%-, pero el resto se gradúan porque tienen una motivación muy alta”, según explica Josep María Duart, vicerrector de Postgrado y Formación Continua en la UOC, quien añade que son personas que “tardan más tiempo en titularse que otros alumnos” porque trabajan o hacen compatible los estudios con otras actividades.

Pero para que no se produzcan abandonos y se pueda sacar el máximo provecho al tiempo que se dedica a la formación, pueden seguirse una serie de pautas y consejos. Entre ellos, por ejemplo, figura la necesidad de tener en casa un espacio dedicado sólo a estudiar. “En general, el lugar idóneo para estudiar es la habituación personal”, explica Valentín Martínez-Otero, doctor en Psicología y en Pedagogía y profesor de la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid.

Esta habitación debe reunir una serie de características para que sea el entorno adecuado. Así, tiene que tener “una buena ventilación, temperatura moderada, espacio suficiente para utilizar el material como libros de texto, consulta, diccionarios, cuadernos, bolígrafos…., mesa y silla apropiadas y sin ruidos que distraigan. Hay que procurar que la habitación se convierta en un centro de trabajo habitual que favorezca la concentración e invite a estudiar”, expone Valentín Martínez-Otero.

En el caso de que se comparta habitación o bien no se disponga de un entorno que reúna estas características básicas, siempre hay otras alternativas como las bibliotecas que puedan estar cerca al domicilio. Pero siempre, “tanto si se estudia en casa como si se hace en una biblioteca, hay que conseguir que el lugar resulte familiar y que se asocie con el trabajo académico”, matiza el doctor en Psicología y en Pedagogía.

Además, en este tipo de formación es muy importante la planificación del estudio a través de un horario razonado y razonable que permita distribuir adecuadamente las actividades académicas que se tienen que realizar. El tiempo que se va a dedicar a estudiar puede ser variable y cada persona tendrá que fijarlo en función de las tareas académicas que tenga que realizar, así como de la época del curso y de la dificultad de las asignaturas y del resto de su actividad diaria, entre otros factores a tener en cuenta en la planificación de la que depende en gran medida el éxito que se alcance en los estudios.

Pero la planificación debe ser también lo suficientemente flexible para poder asumir imprevistos, aunque “hay que evitar el peligro de confundir flexibilidad con falta de compromiso que lleva a incumplir sistemáticamente las obligaciones”, afirma Valentín Martínez-Otero.

Y, además de flexible, la planificación tiene que ser personal y adaptada a las necesidades, intereses, ritmo de aprendizaje, posibilidades, limitaciones y circunstancias de cada persona, tratando de que sea un plan atractivo y de que “no se perciba como una carga pesada”.

Igualmente, tiene que ser una planificación realista para que pueda cumplirse porque “de nada sirve trazar un plan muy ambicioso si es irrealizable. Es preferible comenzar por un plan sencillo en el que se propongan metas alcanzables para después aumentar de forma progresiva el nivel de exigencia”, asegura el profesor de la Universidad Complutense, quien añade que también debe ser equilibrada para distribuir racionalmente el tiempo de estudio y evitar períodos prolongados de inactividad y los ‘atracones’ de última hora.

Y es que una buena planificación conlleva una serie de ventajas para el estudiante puesto que permite distribuir el tiempo de forma razonable para que se puedan desarrollar todas las actividades y responsabilidades cotidianas (familiares, sociales, estudio, ocio…), además de aprovechar el tiempo, ahorrar energía y mejorar el rendimiento. Igualmente, ayuda a consolidar el hábito de estudio y favorece el cumplimiento de los compromisos adquiridos lo que, a su vez, se traduce en una mayor satisfacción personal. También proporciona más seguridad.

Ahora bien, es muy importante “tener la costumbre de estudiar todos los días y no sólo cuando se acerca el período de exámenes”, indica Valentín Martínez-Otero. “Es preferible estudiar a la misma hora, puesto que el cuerpo se acostumbra y es recomendable, por ejemplo, introducir pequeños descansos que favorezcan la recuperación, permitan mantener la concentración y faciliten la consolidación de lo aprendido”. Por ejemplo, “da buenos resultados descansar aproximadamente diez minutos cada hora de estudio, si bien puede haber variaciones interindividuales”.

Y, sobre todo, es conveniente tener disciplina, autonomía y constancia, tres elementos que son fundamentales y que se deben tener muy en cuenta a la hora de optar por este tipo de formación, dado que en caso contrario “es fácil que el estudiante no alcance los objetivos. Por tanto, hay que tener hábito de estudio y rentabilizarlo mediante técnicas generales de estudio. Es bueno recurrir al tutor del curso cuando surjan dudas”, asevera el profesor de la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid.

A pesar de estas pautas, hay alumnos que a lo largo del curso pueden presentar alguna desmotivación, una situación que puede evitarse manteniendo el contacto con los alumnos y los profesores. “Es bien sabido que las situaciones colaborativas favorecen los lazos interpersonales entre compañeros, al tiempo que se acrecienta la satisfacción en los entornos educativos virtuales”, explica el doctor en Psicología y en Educación y autor del libro ‘La inteligencia afectiva’.

Un contacto con alumnos y profesores que ahora es más fácil de realizar gracias a las nuevas herramientas y servicios que se han introducido en las universidades y con los que se consigue, además, evitar que el alumno se sienta perdido y, por lo tanto, se desmotive.

Entre ellas, por ejemplo, destaca la figura del tutor, “que acompaña al estudiante durante toda su carrera y sabe lo que le sucede a la persona, si se ha cambiado de trabajo, si está esperando un hijo… o cualquier otra situación ante la que el tutor le ayuda para que se matricule en lo que realmente va a poder cursar y no se frustre”, indica Josep María Duart, vicerrector de la UOC, quien asegura que “el tutor aporta más motivación”.

Además, según Duart, en la motivación del alumno también desempeña un papel importante la tecnología que se emplea en las plataformas o sistemas educativos a distancia. “La tecnología debe ser transparente y que no sea un problema para el alumno para que se pueda ‘enganchar’”.

En este sentido, es imprescindible conocer el entorno de trabajo. Siempre es conveniente que se pueda hacer algún curso, seminario o disponer de un manual de “cómo se estudia, cómo se navega por el campus, cómo se van a hacer las actividades… Que tengan una orientación metodológica”, indica Carmen Magaña.

E igualmente relevante es utilizar el ‘aula virtual’ porque es el “día a día y donde se dan las indicaciones, las notas, están los foros, los post y el alumno puede participar enviando sus opiniones, presentar sus dudas, leer los mensajes de otros compañeros y del profesor. Supone un esfuerzo, pero se consigue un mayor desarrollo y también se conecta mejor y se ‘engancha’ y se trabaja más”, explica Carmen Magaña, directora de Desarrollo de Negocio Online de la Universidad Europea de Madrid.

Y, por supuesto, está el rol del profesor, quien facilita al alumno la resolución de las dudas y cómo puede realizar actividades, además de promover su participación y la cohesión del grupo, evitando que el alumno se sienta solo”, asegura Magaña. “Se trata de que se cree un clima de clase”.

Fuente: Estudiar una carrera a distancia: la gran oportunidad para formarse

www.guiadeposgrados.com

1 comentario for “Oportunidades al estudiar una carrera a distancia (parte 2)”

  1. Muy buen aporte. La educación a distancia es sumamente imprescindible en estos tiempos. Las arduas horas de trabajo, distintos tipos de actividades y hasta el cuidado de los hijos deja muy poco espacio para estudiar mediante la alternativa presencial que proponen institutos y academias. A través de la formación a distancia es el estudio quien se adapta al tiempo y espacio del alumno proporcionando una educación de calidad que es muy práctica y accesible.

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